“La atención es la clave que hace posible el cambio personal, y la buena noticia es que puede ser entrenada”

Paul Ekman, Profesor Emérito de la Universidad de California en San Francisco, y autor de Telling Lies («Diciendo Mentiras»)

Fortalecer y aumentar nuestra atención, ofrece una cura potencial para la distracción crónica que padecemos en la vida moderna, una inercia y adicción a dividir nuestro enfoque entre la televisión y la comida, la persona con la que estamos y la del teléfono celular, entre el momento presente y nuestra planificación para el futuro.

Mientras los científicos han tratado de comprender la mente mediante una investigación objetiva en tercera persona, los contemplativos desde hace milenios han explorado la mente por medio de una investigación subjetiva en primera persona.

Tal investigación sobre la naturaleza de la mente es llamada meditación, y la meditación efectiva es imposible sin una atención estable, ya que la mente inexperta oscila entre la agitación y la opacidad, entre la inquietud y el aburrimiento.

Por tanto, La atención es esencial para el desarrollo de la meditación.

 

¿Y para qué quiero meditar?

Para responder esto, necesitamos entender la naturaleza de la mente. Una mente sin control esta siempre creando conflictos, sometiéndonos a emociones negativas que surgen aparentemente de manera involuntaria: celos, rabia, envidia, aburrimiento, coraje, etc. Una mente débil es vulnerable, reactiva y neurótica. Eso no solo nos afecta como individuos sino todo lo que gira a nuestro alrededor.

“La misma mente que te ata, es la que ayuda a liberarte”

Queremos aprender a meditar para ser menos reactivos, mas ecuánimes, equilibrados y sosegados. Para generar menos conflictos y tener una mayor lucidez.

En un sentido más práctico

Si no podemos concentrar nuestra atención, ya sea por estar pensando en un problema, en una situación, en una persona, o debido a la agitación, angustia o molestia, no podemos hacer las cosas bien. No podemos estudiar, escuchar, conversar con otros, trabajar, jugar, etc., de manera provechosa. Incluso dormir bien se vuelve un problema cuando nuestra atención se ve afectada. Y para muchos de nosotros, nuestra atención se ve afectada la mayor parte del tiempo

El desarrollo de la atención nos sosiega, nos calma. Es el escalón imprescindible para cultivar nuevos estados mentales y mejorar nuestras relaciones con el mundo que nos rodea

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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